A la hora de hacer reformas parciales o renovar una parte de nuestro hogar, los materiales utilizados pueden jugar un papel muy importante. Cuando queremos cambiar el suelo de nuestra vivienda encontramos multitud de opciones para distintas necesidades. La tarima flotante o el parquet son dos opciones muy utilizadas en la mayoría de hogares, pero es importante conocer las diferencias entre ambos para tomar la decisión correcta en función de las características propias de cada material. ¡Sigue leyendo!

Características de la tarima flotante

La tarima flotante se ha convertido en una opción muy solicitada a la hora de cambiar el suelo. La tarima flotante puede estar hecha de madera o imitación de madera. Su precio razonable y su fácil colocación hacen de la tarima uno de los suelos de madera más utilizados en las reformas. Sus lamas no van ni encoladas ni clavadas al suelo, sino uniendo cada tabla o lama con las siguientes por medio de cola o del sistema de anclaje o clic. 

 

Pero, si además se utiliza un aislante, los beneficios aumentan, propiciando el aislamiento acústico o solucionando pequeñas irregularidades del subsuelo. La resistencia dependerá del material y la fabricación de la lama. Si nos decidimos por la tarima flotante, es importante conocer qué tipos de tarimas flotantes existen en el mercado y sus características para escoger la opción que más se adapte a nuestro estilo de vida.

Tarima de madera multicapa

Se fabrica a partir de tres capas encoladas, siendo la capa superior que queda a la vista la de madera maciza. No tiene unas dimensiones determinadas, lo único que la hace diferente es que el grosor de la capa superior tiene que tener un espesor mínimo de 2,5mm.

Tarima de madera maciza

Este tipo de tarima flotante se fabrica a partir de piezas de madera que han sido aserradas y unidas, sin incorporar ningún elemento que suponga una transformación adicional. Por eso, se considera el producto de mayor calidad, de larga duración y ecológico del mercado. Así, este material aporta exclusividad ya que proviene directamente de los árboles y cada pieza es irrepetible.

Suelos vinílicos

Este tipo de suelo está formado por 4 ó 5 capas, y entre ellas una capa superior de poliuretano lo que da una resistencia superior a manchas, humedad, rayaduras e incluso el paso del tiempo. Que sea hidrófuga, es decir 100% resistente al agua, lo convierte en un suelo preferente en aquellos lugares donde la humedad está presente.

Debido a que su instalación es más sencilla, el precio también dependerá sobre todo de la fabricación de cada lama.

Características del parquet

Este tipo de suelo está formado por tablillas de madera de aproximadamente 1 centímetro de espesor y el largo no suele superar los 45 cm, aunque el ancho de las tablillas suele ser variable. Su colocación es más laboriosa ya que hay que levantar el pavimento anterior, pegarlo al suelo, acuchillarlo para que quede nivelado y por último barnizar. Debe tener un grosor mínimo de 2,5 mm, por lo que cualquier superficie de madera con un grosor inferior a este, no se considera parquet.

Aunque existen diferentes tipos de parquet, tienen características similares, se genera a partir de diferentes capas de madera:

  • Primera capa: es la visible y del acabado, por lo que suele llevar varias capas de barnizado, siendo más resistente a golpes y arañazos.
  • Segunda capa: esta es una capa de madera superficial maciza en diferentes tonalidades, por lo que si la lijamos puede dar diferente acabado.
  • Tercera capa: aporta durabilidad y estabilidad al suelo y absorbe tensiones para que el suelo no se deforme.
  • Cuarta capa: esta es la capa base y tiene la misma función que la anterior para que el suelo no se deforme y mantenga su aspecto.

El parquet tratado correctamente puede mantener sus características originales durante muchos años. Además de dotar a la estancia de elegancia, aporta bienestar por ser un material natural. En cuanto al precio, depende sobre todo del material de la capa superficial, siendo los materiales más utilizados el roble, haya, fresno o bambú.

Por tanto, las diferencias entre el parquet y la tarima flotante son bastante importantes, y la elección de uno u otro dependerá sobre todo del tipo de uso que vayamos a darle. En una zona con humedad, es más recomendable una tarima flotante vinílica, pero si lo que queremos es sostenibilidad y materiales duraderos, el parquet es la opción más recomendable. Si tienes dudas sobre qué suelo poner en tu vivienda, te recomendamos ponerte en contacto con nosotros y nuestro equipo de profesionales en Jofmar te asesoraremos. ¡Te esperamos!





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